Skip to main content Skip to search Skip to header Skip to footer

No hace mucho tiempo me apareció en la frente un pequeño tumor...

Del número de agosto de 1981 de El Heraldo de la Ciencia Cristiana


No hace mucho tiempo me apareció en la frente un pequeño tumor muy doloroso que me iba creciendo. Soy maestra de escuela, y esto causó comentarios entre mis compañeras e inclusive entre mis alumnos más jóvenes. La enfermera de la escuela consideró que era urgente que consultara a un médico.

Tenía temor y le pedí ayuda a una practicista de la Ciencia Cristiana. Ella me recordó que nuestra “vida está escondida con Cristo en Dios” (Colosenses 3:3), y, por consiguiente, nadie puede ver lo que Dios no ha hecho, lo que El mismo no puede ver. En mi verdadera naturaleza soy la perfecta idea de la creación de Dios.

El tumor fue cubierto con un simple vendaje. Varias personas preguntaron si me habían operado, pero comprendí que la mayoría de ellas preguntaban porque verdaderamente se preocupaban.

Iniciar sesión para ver esta página

Para tener acceso total a los Heraldos, active una cuenta usando su suscripción impresa del Heraldo ¡o suscríbase hoy a JSH-Online!

Para explorar más contenido similar a este, lo invitamos a registrarse para recibir notificaciones semanales del Heraldo. Recibirá artículos, grabaciones de audio y anuncios directamente por WhatsApp o correo electrónico. 

Registrarse

Más en este número / agosto de 1981

La misión del Heraldo

 “... para proclamar la actividad y disponibilidad universales de la Verdad...”

                                                                                                          Mary Baker Eddy

Saber más acerca del Heraldo y su misión.